jueves, 5 de septiembre de 2019
El nido del cuervo
Un arroyo sin murmullo
bajando sin saltos ni sobresaltos
hasta morir,
magma que no quema
que no mueve la tierra,
un hermoso partenón deshabitado,
acto reflejo que oxigena;
así es el silencio:
hasta que llega la tormenta y el arroyo truena
y el mar se embravece
hasta que la tierra tiembla
hasta que una risa limpia llena este templo inacabado: es entonces que respiro,
y llego al siguiente latido. Donde te busco
y me anido.
2017
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Petricor porteño
El petricor de esta tierra tiene aroma a arrullo a lugar confortable donde extender el petate y descansar por un momento del vértigo de los ...
-
El paisaje que transitamos desde la raíz hasta el otoño va cambiando sus imágenes al compás de los que se devoran la belleza y lo llaman des...
-
Tirar sobre una mesa las consecuencias del olvido: el embrutecimiento y la amnesia colectiva, el agotamiento y el miedo cotidiano para sali...
