Amo tu flor y acepto tus cardos, solo ten cuidado con ellos, dije. Y bueno, he descubierto que no soy bueno para decir te quiero.
Amo tu flor y acepto tus cardos, solo ten cuidado con ellos, dije. Y bueno, he descubierto que no soy bueno para decir te quiero.
Aprendí a recorrerte nuevamente un oficio que de mozuelo era sencillo: morena y sinuosa te sabía cada recoveco sin miedo y cuidado iba y ve...