Amo tu flor y acepto tus cardos, solo ten cuidado con ellos, dije. Y bueno, he descubierto que no soy bueno para decir te quiero.
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
No hay comentarios:
Publicar un comentario