En el delta que forman tus riachuelos florece lo que se me antoja para esta esquina: ideas cómplices sonrisas y la certeza de no pertenecernos mientras nos queremos.
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
No hay comentarios:
Publicar un comentario