
Tanto tiempo con la fumarolas y al fin el fuego asoma
ahora a cada estruendo lo acompaña el magma de aquello que bullía y se ocultaba muy profundo en el corazón del volcán.
Vaya forma de extinguirse…
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
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