Y el mundo se cae y se despedaza,
y siempre ha sido así:
los
pobres vuelven luego de cada quimera a ser masa
hasta que venga otro santo rojo como el diablo
o casto y puro como Dios.
El petricor de esta tierra tiene aroma a arrullo a lugar confortable donde extender el petate y descansar por un momento del vértigo de los ...