En lontananza
alguien brilla
suavemente,
aquí
al lado de mi pecho,
alguien me enciende
furiosamente la ternura.
Gracias Kamilo.
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
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