En lontananza
alguien brilla
suavemente,
aquí
al lado de mi pecho,
alguien me enciende
furiosamente la ternura.
Gracias Kamilo.
Aprendí a recorrerte nuevamente un oficio que de mozuelo era sencillo: morena y sinuosa te sabía cada recoveco sin miedo y cuidado iba y ve...
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