lunes, 20 de febrero de 2012

Me estoy rodeando de vida.





Me estoy rodeando de vida, la planto, la riego, la cuido: le crecen ramas, hojas, nacen flores, frutos.  Este oficio es dulce. Me derrito con cada sonrisa, cada balbuceo me enternece. Mi ser furibundo se aplaca y destila toda la maledicencia de los otros, cada brutal realidad, cada futuro incierto, cada acreedor, cada pendiente material o con la historia.

Este bálsamo es delicioso, me lo unto en la lengua y se convierte en miel.  Me lo paso por el pecho y se apaciguan todos los leviatanes que llevo dentro. Me lo pongo en la cabeza y alegremente se me enfrían los sesos.

Me estoy rodeando de vida, todo lo demás puede esperar.

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