En una poza azul, camarones, mojarras y robalos,
sesionaban y discutían sobre mudarse. Es
inaceptable tanta gente al mismo tiempo, cada 5 días es lo mismo decía el señor
camarón. Tranquilos, tranquilos
replicaba una mojarra, a cambio de dos días de locura tenemos 5 de
tranquilidad. Ya, pero por las noches,
por lo menos 4 de 7 que tiene la semana, los patojos vienen a pescar, solo la
semana pasada se fue mi tío, mi hermana y mi pescada madre, dijo un robalo muy
molesto. Ya sé, ya sé, replicó una
machaca, muramos todos y dejarán en paz la poza, nosotros no lo veremos, pero seguro
la cerraran y dejaran tranquilas a nuestras crías por un buen tiempo: lo que
tardan en explicarse qué pasó. Cuando
vuelvan a abrirla, nuestros hijos e hijas estarán ya grandes y tendrán sus
propias familias, habrán de hacer lo mismo que nosotros, vivirán menos, pero
aprovecharán cada segundo sabiendo que se irán pronto. Que idea más tonta murmuraban. Luego el silencio, ni una sola burbuja. Así viven ahora nuestros parientes en el río La
Pasión, concluyeron.
viernes, 7 de octubre de 2016
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