Hoy me dieron ganas de ternura, te pensaba y solo lograba derretirme imaginando tus pequeñitas manos, tus pies perfectos, tu rostro bello y en paz, tu corazón nuevo. Viniste a corregir cada imperfección y cada cicatriz, desde que apareciste tengo el alma “acariñada”. Patojo, Kamilo, Te amo.
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Puerto Barrios
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