lunes, 3 de diciembre de 2018
Volcán celoso
Érase una vez
un coloso saludando un lecho escondido
no se sabía a ciencia cierta quén o quiénes hacán erupción
él
o ellos
pero la piroplastia fluia sin miramientos de recaudos pasados
y nubes lejanas,
hacían que el hermoso gigante se sintiera pequeño
un roce le sonrojaba las faldas
un pequeñito beso lo hacía brillar lleggando la noche
con las entrañas listas
urgentes
los dos
"sin promesas" ni miedos
y así
pasamos la noche redibujando cielos internos
creciendo hasta la mañana siguiente,
el coloso sonrió y tuvo que aceptar que éste magma era su envidia:
yo volcán
tú volcán
inofensivos y gigantes
sin esperanza de erupciones
seguros del fuego que nos incendia y nos hacer querer un poco más del estruendo y el fuego que ese eleva y amenaza con prender el cielo.
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