Hay perlas que no alcanzan
a deslumbrar,
lisonjas hechas de tiempo
esfuerzo
y negación de bestias
internas.
Que elegante es el silencio…
Aprendí a recorrerte nuevamente un oficio que de mozuelo era sencillo: morena y sinuosa te sabía cada recoveco sin miedo y cuidado iba y ve...
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