Dame lo que falta, todo, no me basta tu estómago vacío; también quiero vacía tu voluntad y la vida en tu mirada, la sonrisa de tus hijos. Dámelo todo, lo necesito para seguir siendo yo: el más despreciable de tus hermanos.
NO MÁS IMPUESTOS MIENTRAS NO ADMINISTREN BIEN Y NO COBREN A LOS QUE MÁS LUCRAN Y EVADEN.
lunes, 8 de agosto de 2016
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