lunes, 22 de agosto de 2016

Nuestro propio olor


El pútrido olor de tus hacinadas perversiones me recordó lo mucho que te hemos olvidado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Una piara de colmillos

Escarbando desde la cava  pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un   corazón sino...