Prefiero la civilizada rareza
a tus ademanes falsarios
no se obtiene de la convención pureza
ni de los desmanes nuevos bríos
si ha muerto la apetencia
serán cementerios
tu abrupta anatomía
y la mía.
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
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