De cuando en cuando hay que migrar
hartarse, tomar nudo por nudo y desatar
hasta cansarse,
recordar que la nada y el vacío al explotar
lo llenan todo,
y nace otra realidad estelar.
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
¡Justo la imagen para este escrito tan bueno! ¡Saludos!
ResponderEliminar