Luego de la indolencia
el llanto,
siempre en los mismos lugares
siempre las mismas excusas
siempre la misma muerte.
Hoy el Cambray no es dulce.
¿Por quién lloraremos mañana?
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
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