Quién me presta un catalejo
para ver cerca
aquello que siento tan lejos
Guatemalita cierta, terca,
estás tan llena de…
catalejos
en otros ojos,
para los míos se te antojaron
cerrojos.
Escarbando desde la cava pasando por aurículas y ventrículos hasta llegar al pericardio, me doy cuenta de que ya no tengo un corazón sino...
No hay comentarios:
Publicar un comentario